El propósito de cada momento: evolucionar
Hay momentos en el día que te alteran más de lo que quisieras admitir: el desorden, el cansancio, las discusiones pequeñas, el ruido constante.
Crees que son interrupciones.
Pero en realidad, son el entrenamiento más profundo de tu vida.
Cuando el cansancio empieza a anestesiarte: la verdad que muchas mujeres no se atreven a mirar
No estás cansada porque seas débil. Estás cansada porque has cargado con demasiado.
Este texto es para la mujer que ama, sostiene y sigue… pero ya no puede más. Una invitación a soltar sin culpa y volver a ti sin dejar de amar.